Los bosques
Cuando la mayoría de la gente mira a un bosque, ve una cantidad grande de árboles próximos unos a otros. Pero los bosques son mucho más que eso; son comunidades interconectadas de diversos organismos -- bacterias y hongos, árboles gigantescos, aves, arbustos, hormigas y escarabajos, peces, y mamíferos. Los bosques cubren más o menos el 30% de la superficie no acuática de la Tierra, y pueden estudiarse desde un nivel microscópico hasta desde una perspectiva global.
Tipos de Bosques
Bosque es un sitio poblado de árboles y matas, generalmente en espesura.
Ampliando el concepto, puede decirse que "bosque es toda aquella superficie de tierra en donde se hallan creciendo asociaciones vegetales, predominando árboles de diferentes tamaños que han sido explotados o no, capaces de producir madera u otros productos; influyen en el clima y en el régimen hidrológico y además brindan protección a la vida silvestre."
Las variables como clima, luz solar, lluvia, suelo y elevación determinan las características de un boque -- esto es, si está constituido por árboles de coníferas de hojas pequeñas como agujas; por una vegetación tropical densa con lianas y árboles con contrafuertes; o, en cambio, por un vegetación abierta de regiones áridas.
Alrededor del ecuador, las condiciones generalmente son favorables para el desarrollo de bosques tropicales húmedos debido a las frecuentes lluvias. A medida que uno se aleja del ecuador, la menor pluviometría y tipos diferentes de suelos permiten el desarrollo de los "bosques monzónicos" estacionales y la vegetación se desarrolla menos densa, aunque algunos bosques tropicales se extienden bastante al norte.
Los bosques lluviosos son el tipo mejor conocido de las regiones tropicales, pero en esta región también se encuentran bosques secos y bosques estacionales. La palabra "bosque lluvioso" se usa ahora para describir a muchos bosques húmedos en los trópicos que no son "verdaderos" bosques lluviosos. El sentido tradicional del término "bosque lluvioso" o selva es el de un bosque tropical con abundante y constante abastecimiento de lluvia y con árboles de hoja ancha. Los bosques tropicales húmedos con árboles caducifolios son llamados comúnmente "bosques estacionales", debido a que experimentan una clara estación seca.
No existe un punto donde el bosque tropical se convierta súbitamente en bosque templado; no hay una línea definida donde el bosque boreal pase a ser uno caducifolio. Las diferentes categorías que tenemos de bosques son, desde luego, útiles pero también hay grandes áreas transicionales que encajan en varias categorías, o en ninguna.
La mayoría de las zonas de transición entre los tipos de bosques son muy graduales. Sin embargo, cuando el cambio de bosque se deben a la altitud más que a la latitud, la transición es más clara. Esto puede verse claramente con las "líneas de árboles" de las montañas en las zonas templadas. En algunos bosques tropicales, hay una gradación súbita desde el bosque lluvioso hasta el "bosque montano" de los niveles superiores.
Se llaman ecotonos las zonas de transición donde los bosques se encuentran con diferentes tipos de hábitats. Estos ecotonos pueden ser muy anchos, y contienen especies de ambos hábitats vecinos. Esto significa que la diversidad, tanto animal como vegetal, en los ecotonos es muy alta. Cuando se crean los parques nacionales y las reservas naturales, es frecuente que se pasen por alto estos hábitats de transición ya que no se consideran como verdaderos bosques; sin embargo, los ecotonos no solamente son hogares para las muchas especies encontradas en los hábitats adyacentes sino que ellos también son muy importantes para la evolución de las especies. Por ejemplo, muchos animales de los bosques lluviosos pudieran colonizar un ecotono entre el bosque lluvioso tropical y una sabana; aún cuando ellos continúen reproduciéndose con los animales que se encuentren en el bosque lluvioso, las condiciones son tan diferentes en los dos hábitats que los que se encuentren en el ecotono empezarán a desarrollarse de manera diferente.
Los bosques boreales se extienden más al norte, encontrándose con la tundra ártica en el extremo norte de su rango. Donde el clima es menos riguroso, al sur de los bosques boreales, se encuentran los bosques templados donde también crecen algunas coníferas; de hecho, los pinos dominan en las áreas secas. Sin embargo, los árboles de hojas anchas son los que ocupan la mayor parte de las áreas templadas. Ellos crecen con formas grandes abiertas para así exponer a la luz solar directa la mayor cantidad posible de sus hojas anchas, delgadas como papel. Esto es necesario para la fotosíntesis. Estas hojas permiten que escape grandes cantidades de vapor de agua, lo que significa que los árboles con hojas anchas requieren precipitaciones mayores; esta es una de las razones por la que ellos son reemplazados por coníferas en localidades más secas.
Donde el clima es más frío, los árboles de hojas anchas son deciduos, lo que significa que en cada otoño los nutrientes de las hojas pasan a las ramas y las ramas mueren y luego caen al suelo. En primavera, crecen nuevas hojas. Algunos árboles tropicales también son deciduos, pero ellos se desprenden de sus hojas durante la estación seca y no necesariamente durante el invierno.
Para que las hojas crezcan y se mantengan, son necesarias grandes cantidades de agua; por esta razón, los bosques de coníferas tienden a suplantar, en las áreas templadas secas, a los de árboles de hoja ancha. Las coníferas (de diferentes especies) también son dominantes en los bosques lluviosos templados. Los bosques boreales del norte consisten totalmente de coníferas.
Hay muchas diferencias obvias entre estos tipos principales de bosques, pero hay más diferencias sutiles entre bosques del mismo tipo. Dos bosques en la misma latitud y elevación pueden ser clasificados como de hoja ancha pero están constituidos por muchas plantas y animales diferentes. Algunas especies han logrado expandirse a bosques que se encuentran en varios continentes. Algunas especies muy estrechamente emparentadas se encuentran en bosques separados por miles de kilómetros de océano.
Cada región tiene un tipo específico de bosque "climax" (o bosque climático), lo que depende de las temperaturas, niveles de humedad, y tipos de suelo. El bosque climax es la comunidad de plantas que eventualmente crecerán y permanecerán como dominantes en un área". Cuando algunos árboles que solamente pueden crecer en luz solar directa alcanzan su máxima altura, ellos dan sombra a las nuevas plántulas que se encuentran debajo de ellos; por lo tanto, sólo pueden crecer los árboles tolerantes a la sombra y, eventualmente, ellos se convertirán en los dominantes en el área. Cuando se quema o se corta un bosque, las primeras plantas en regresar son las hierbas (especialmente gramíneas); luego el área es tomada por arbustos y pequeños árboles hasta que el bosque alcance el climax; permanecerá así hasta que se altere de nuevo el área.
Vida en los bosques
Cuando la gente piensa en animales que viven en los bosques, usualmente visualizan criaturas como osos, gorilas, tigres. Es frecuente que se olviden de las plantas forestales, aparte de los árboles. Y muchas personas no tienen en cuenta que organismos como las bacterias y los hongos son tan importantes para el bosque como los mismos árboles.
También los materiales inorgánicos son de importancia crucial para los organismos vivos. Las plantas verdes--desde los árboles hasta los más delicados helechos--forman la base de todos los ecosistemas forestales. Estas plantas requieren aire, suelo, agua, y luz solar para crecer y así sostener la frágil red de vida en un bosque.
Una enorme variedad de criaturas habitan en el bosque. Algunas son espectaculares, otras se ocultan en algún lugar debajo del dosel. La red de interacciones entre los individuos y entre las especies es intrincada y compleja; nada en un bosque es simple, y apenas estamos empezando a comprender algunas partes de estos ecosistemas.
Los bosques son de los hábitats más diversificados del planeta. La biodiversidad no es simplemente algo que es "bueno" tener. Todas las especies, incluyendo los humanos, dependen de todas las otras especies para su supervivencia. La extinción de cualquier organismo--un mono, un planta, una pulga de agua--tendrán consecuencias impredecibles y, a veces, desastrosas.
Los bosques pluviales tropicales son los ecosistemas más ricos en el mundo. De hecho, debido a la gran diversidad de plantas y animales, hay relativamente pocos individuos de la mayoría de las especies. Esto hace que ellas sean especialmente susceptibles a las pérdidas de hábitat y las alteraciones.
Aún cuando muchas especies templadas tienen equivalentes tropicales, hay una mayor variedad de hábitats en los bosques tropicales. El clima cálido y húmedo también contribuye al mayor número de especies. Grupos completos de organismos de los bosques pluviales tropicales no existen en regiones con climas más fríos. Un ejemplo son las epifitas -- plantas que crecen sobre las ramas de los árboles.
Las epífitas pueden llegar a ser hasta el 50% de las especies vegetales en un bosque pluvial tropical. En la zona templada, todas las orquídeas se encuentran en el suelo, mientras que en los trópicos existen hasta ¡20,000 especies de orquídeas epífitas!. Las epífitas existen en todas las formas --colgantes, lianas, ramilletes de hojas que capturan el agua, incluso algunas semejantes a cactus (y algunas son cactus realmente). En algunos bosques templados costeros, los árboles están cubiertos con capas de musgos y líquenes epifitos, pero en ningún caso se alcanza la variedad de formas y tamaños como en los trópicos.
Los animales son numerosos en el bosque. Y donde quiera que los animales sean numerosos, los parásitos serán todavía mucho más numerosos. Mientras que los depredadores requieren, para sobrevivir, muchos animales de otras especies, muchos parásitos pueden existir en un animal. Se ha estimado que la mitad de los animales sobre la Tierra son parásitos, y ellos son portados por todos los animales, especialmente aves y mamíferos, incluidos nosotros.
Además de los humanos, hay otra especie animal que puede cambiar el paisaje forestal de manera poderosa y dramática. Este animal es un roedor: el castor. Los castores construyen represas usando los árboles que cortan; las represas reducen la velocidad de los arroyos, creando charcas y pantanos los cuales ayudan a evitar las inundaciones y recogen ricos sedimentos y materia orgánica. Los castores favorecen ciertos tipos de árboles para sus represas y, eventualmente, el bosque, en la orilla del arroyo, es dominado por los tipos de árboles menos preferidos.
En muchos lugares, las personas no solamente tratan de cambiar los bosques sino que también tratan de crear, por razones económicas, bosques artificiales--pequeñas plantaciones con solamente una especie de árbol, todos de la misma edad.
La biodiversidad sufre
Los bosques necesitan árboles de todas las edades para propósitos diferentes, y un bosque saludable realmente incluye muchos árboles muertos--algunos todavía de pie, y otros caídos sobre el suelo forestal. Cuando mueren, los árboles todavía juegan un papel increíblemente importante en la vida del bosque. Las larvas de los insectos se hospedan en estos árboles muertos, haciendo túneles en la madera esponjosa, lo que ayuda a almacenar agua en el piso forestal.
A los árboles muertos pero que están todavía de pie pudiera llamársele "árboles de vida silvestre". Ellos son colonizados por insectos, como algunas especies de hormigas, que construyen sus nidos en ellos. Los pájaros carpinteros ('picamaderos') crean agujeros y cavidades en la madera en su búsqueda de insectos para comer; estos agujeros son lugares perfectos para anidar muchas especies de aves, las cuales consumen muchos insectos que serían perjudiciales para el bosque.
Elimine cualquiera de estos organismos, y todo el ecosistema puede colapsar. Todo es esencial--los troncos muertos, las hormigas, los pájaros carpinteros, las aves canoras, incluso los insectos plagas ya que sin ellos no hubiera "árboles de vida silvestre".
La importancia
Los bosques y las personas están interconectadas, y ha sido así desde tiempos inmemorables. Siempre hemos tenido una especial relación basada en la supervivencia. Era una delicada cadena de existencia que antes tratábamos con respecto y aprecio. Pero las personas empezaron a trastornar este equilibrio. Empezaron a ver el bosque no como parte de ellos sino como algo a ser conquistado. Usaron los bosques, que aparentaban sin límites, cortando millones de árboles. Pero ahora nos estamos dando cuenta que los bosques sí tienen límites y que ya es tiempo de regresar al anterior equilibrio.
Todos los organismos vivientes dependen de los bosques. En un viejo árbol del bosque pueden encontrarse hasta ¡1,500 invertebrados viviendo en él! Algunas de estas especies pueden ser claves para el desciframiento de misterios científicos. Cada planta y cada animal es único y muchos de estos animales dependen enteramente de los bosques.
Todavía hay muchas cosas que desconocemos de los ecosistemas forestales pero cada día hay nuevos descubrimientos. Cada especie, animal o planta, tiene un material genético único que ha estado evolucionando durante miles de años. La protección de los bosques no significa únicamente salvar muchos árboles; es preservar un proceso vital que se inició hace millones de años. Los viejos bosques aportan un mejor conocimiento de como funcionan los bosques.
Los bosques protegen nuestras aguas y gestionan nuestro clima. Cuando llueve en el bosque, las hojas permiten que el agua gotee lentamente sobre el suelo; si se corta el bosque, la lluvia cae fuertemente sobre el suelo desprotegido y sus partículas son arrastradas hacia las corrientes, ensuciando sus aguas. Esto no es bueno para los peces, y puede provocar inundaciones. Además, sin árboles, el agua se evapora rápidamente, cambiando el clima de los bosques próximos. Este proceso impide que los árboles reciban el agua que necesitan.
Los bosques naturales aportan, como tales, a la economía; millones son gastados en actividades recreativas en los bosques. La gente disfruta y aprecia el aire fresco, agua clara, paisajes hermosos y la vida silvestre. Así que los lugares que presentan esas características son puntos turísticos ideales.
Sin los bosques, tendríamos mucho menos oxígeno disponible: ¡más de 2,000 kg por hectárea por año! Esto es debido a que los árboles (y todas las plantas verdes) usan un proceso llamado fotosíntesis, durante el cual toman dióxido de carbono y, como un sub-producto, liberan oxígeno. Las plantas "respiran" dióxido de cargo, como nosotros respiramos oxígeno. Ha habido un equilibrio entre especies que eliminan dióxido de carbono y toman oxígeno, y especies que toman dióxido de carbono y exhalan oxígeno. Este equilibrio ha estado siendo trastornado desde el siglo 19. Los combustibles fósiles, como el petróleo, producen dióxido de carbono cuando son quemados por lo que el nivel del dióxido ha estado aumentando dramáticamente desde entonces. Desgraciadamente, este gas, en grandes cantidades, actúa como un aislante y mantiene el calor cerca de la superficie de la Tierra; esto es lo que se llama el "efecto invernadero".
Aparte de los diferentes aspectos importantes de los bosques vírgenes, algunas especies individuales, como el árbol de tejo (Taxus brevifolia), han demostrado tener una gran importancia en el campo médico. La corteza del tejo provee taxol, un agente cancerígeno, usado en el tratamiento de cáncer de los ovarios, pulmones y mamario. Esta propiedad del árbol de tejo fue descubierta en años recientes y, si los bosques donde se encuentran los árboles de tejo desaparecen, quizás otros tratamientos pudieran perderse.
Las amenazas a los bosques
Los humanos han estado destruyendo los bosques por siglos, pero la tasa de destrucción ha estado aumentando tan rápidamente que algunos bosques no durarán por mucho más tiempo. Algunas áreas, como en Sureste de Estados Unidos, que fueron cortadas hace un siglo se están recuperando gradualmente. Sin embargo, la mayor parte de los árboles de mejor madera desapareció y estos "nuevos" bosques del Sureste, que apenas están empezando a regenerarse, están siendo cortados de nuevo. También algunas áreas más remotas también están siendo explotadas intensamente, con frecuencia para abastecer el creciente mercado de astillas. Los bosques templados costeros de Chile, que presentan hasta más de 700 especies vegetales, están siendo explotados por esta razón. También los bosques remotos en Rusia están siendo cortados, principalmente para trozas. Aproximadamente una quinta parte de los bosques del mundo se encuentran en Rusia.
Los árboles también son amenazados por causas más "naturales", como plagas y enfermedades. Sin embargo, las plagas y enfermedades han existido desde que han habido bosques, y estos no han empezado a deteriorarse hasta que fueron amenazados por los humanos. Cuando se presentan en grandes cantidades, los insectos pueden matar a los árboles, muchas veces debido a que se comen las hojas. Las enfermedades pueden eliminar poblaciones completas de una especie arbórea. Por ejemplo, en los bosques del Este de Estados Unidos, todos los grandes árboles del castaño americano fueron muertos hasta sus raíces. Sin embargo, la marchitez que los mató no existe naturalmente en América del Norte; fue traída accidentalmente por humanos.
Algunas especies, cuando son sacadas de su hábitat natural e "introducidas" en un área nueva por humanos, pueden ser sorprendentemente destructivas. A veces, estas especies introducidas son tipos de yerbas o arbustos que fueron transportadas accidentalmente en forma de semilla y, luego de llegar a un nuevo hábitat, logran suplantar las especies nativas. Algunas especies de insectos son introducidas, a veces, accidentalmente; sin enemigos naturales, ellos se reproducen rápidamente hasta llegar a ser poblaciones casi epidémicas, comiendo grandes cantidades de hojas de los árboles y otras plantas. Cuando los mamíferos son introducidos, las poblaciones nativas de animales pueden sufrir grandemente. Esto ha sucedido repetidamente en pequeñas islas donde los humanos han traído intencionalmente alimentos conocidos y animales de compañía cuando se mudan a las islas. Muchos animales nativos de las islas evolucionaron sin depredadores importantes, y rápidamente fueron llevados hasta la extinción con la introducción de ganado. Los animales introducidos, como las cabras, también pueden producir extensos daños ya que se alimentan de todas las hierbas y plantas pequeñas, dejando el terreno desnudo y muy susceptible a la erosión.
José E. Marcano


